Todo producto plástico que usas a diario — una tapa, un envase, una carcasa — nació en un molde. Y la calidad de esa pieza depende, en buena parte, de qué tan bien fue diseñado y construido ese molde.
El proceso arranca con el diseño mecánico: se estudia la pieza, su material, los ángulos de desmolde, el sistema de inyección y la refrigeración. Un buen diseño anticipa los problemas antes de que cuesten dinero en máquina.
Luego viene la fabricación: mecanizado CNC de las cavidades, corte por hilo para los detalles de alta precisión, tratamientos térmicos cuando el acero lo requiere y un ensamble meticuloso de todas las placas y componentes.
Finalmente, la puesta a punto: las primeras inyecciones de prueba, el ajuste fino y la entrega de un molde listo para producir miles o millones de ciclos. En Polimaquinados S.A.S acompañamos todo el ciclo, desde el concepto hasta la primera pieza aprobada. ¿Tienes un producto en mente? Hablemos.